Abstract

El interés sobre las aguas subterráneas y la preocupación sobre su contaminación ha aumentado de forma importante en los últimos años y se manifiesta en el incremento de las investigaciones y en el número de publicaciones científicas. La contaminación de las aguas subterráneas es un fenómeno lento que hace que tarde en manifestarse, que se detecte con dificultad y que su limpieza sea muy lenta y cara, siendo esta además imposible para algunos contaminantes. La calidad de los acuíferos españoles es poco conocida, excepto en lo referente a los nitratos. Prácticamente no existe ningún control sobre vertidos y practicas contaminantes que se realizan asiduamente sobre acuíferos que se utilizan para abastecimiento humano y no existe suficiente personal especializado en las Confederaciones Hidrográficas y otros organismos de las administraciones central autonómica y local para llevar a cabo este control. El Plan Hidrológico Nacional contiene errores conceptuales graves sobre las aguas subterráneas, y las medidas legales que propugnan no van a preservarlas de la contaminación sino mas bien todo lo contrario. Se hace necesario un cambio drástico en la política y estrategias de control de la contaminación, la promulgación de normas y la dotación de personal cualificado para llevar a cabo el control de la contaminación, así como la financiación necesaria para su ejecución.

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