Abstract

La sequía es un fenómeno pasivo y no se considera una catástrofe natural propiamente dicha, pero su impacto puede ser muy severo. La disminución resultante en las reservas de agua causa conflictos de intereses entre los usuarios. Los agricultores piensan en su medio de vida y en la futura viabilidad de sus negocios. Los alcaldes de las ciudades, por otro lado, están preocupados porque puede que no haya agua suficiente disponible para la población. La gente en las zonas urbanas odian ver que los grifos de sus casas se queden sin agua. Los ambientalistas se preocupan por las condiciones de los cauces naturales y de los lagos.

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