Abstract

Uno de los procesos fluviales más directamente afectados por los embalses es el transporte de sedimentos. Para obtener estimas fiables de caudal sólido es necesario disponer de series continuas de datos, especialmente en ríos con régimen irregular como los de la Península Ibérica. En las últimas décadas, la mejora de los sistemas de recogida automática de muestras está contribuyendo notablemente al avance en el estudio del transporte sólido en suspensión. El presente trabajo se ha llevado a cabo en el tramo medio del río Ebro, entre Escatrón y Ribarroja. Se recogieron automáticamente muestras de agua para la determinación de la concentración de sólidos en suspensión y su composición (contenido orgánico e inorgánico) en el período comprendido entre noviembre de 1997 y septiembre de 1999. La retención del embalse de Mequinenza fue del 95%, muy superior a la del embalse d Ribarroja, 41%. La calidad del material sólido en suspensión también se ve modificada por la presencia de los embalses: a la salida la fracción orgánica se incrementa considerablemente debido a la sedimentación diferencial de la fracción inorgánica y a la producción de fitoplancton en los embalses.

This content is only available as a PDF.